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viernes, 29 de mayo de 2015

Autoevaluación


AUTOEVALUACIÓN- MIRIAM MARTÍ

Al comenzar la asignatura quise hacer algo diferente a un simple seguimiento por el blog. Quería aprovechar la asignatura y que esta me sirviera no solo para aprender sobre los contenidos de esta. Hablando con compañeros, surgió la idea de crear un equipo de trabajo, aprovechando las virtudes de cada uno (Cristian, Sara, Amparo y yo). Esto nos permitió hacer cosas que de forma individual no hubiésemos sido capaces de realizar, nos permitía suplir las deficiencias de uno con las virtudes del otro, y a su vez potenciar las virtudes.
Esta primera idea que cogimos con tanta ilusión tuvo un gran revés como fue la marcha de Amparo a Barcelona, ya que como en todo equipo, cuando un miembro se va el grupo sale perjudicado. Esto unido a diferentes situaciones personales de cada uno, hizo que los objetivos que nos marcamos no se cumplieran de una manera tan clara. A pesar de ello creemos que hemos hecho un trabajo muy bueno como equipo, aportando actividades creativas, novedosas, y que sin duda podían ayudar a nuestros compañeros. Se nos queda la espina clavada de numerosas ideas y proyectos que no pudimos acabar, como por ejemplo salir a la calle a realizar entrevistas sobre situaciones en las que sufrieran sexismo, grabar una clase de un profesor para ver cómo planteaba la clase y analizarla, investigar sobre las diferentes  ideologías a través de artículos, etc.

A parte de nuestro equipo, cada uno tenía su espacio dentro del seguimiento del blog, en la que pudiera tener su libertad fuera del grupo. En este sentido he aprendido a aplicar los conocimientos dados en clase a situaciones de mi día a día, y de saber relacionar los conceptos y plasmarlos con lo que sucede en la vida real. Del mismo modo, he podido reflexionar a partir de la base dada en clase para interesarme sobre otros aspectos no relacionados directamente. Creo que mis compañeros gracias a ello podrían aprender y reflexionar, a la vez que podían ser capaces de identificar situaciones similares a las mías y relacionar teoría con vida real. Para aprender más he investigado a través de artículos y lecturas que me han ayudado a entender diferentes situaciones de la educación, y a pesar de que no siempre lo he reflejado de forma escrita en el blog, creo que sí ha quedado reflejado en mi aprendizaje y las actividades realizadas.
En las actividades realizadas en clase, tanto grupales como individuales, siempre he querido darle otro sentido y aportar cosas que fueran originales para no repetir información con el resto de compañeros. Esto quedó reflejado en actividades como el poster, con la creación de un cuento y la posterior grabación, con la entrevista realizada para reflejar una situación del libro de Pennac, dando información original en los grupos Puzzle de ideologías, realizando un tríptico recopilando información fuera de la mostrada en el blog de clase, etc.

Esta asignatura me ha servido de mucho porque me ha permitido reflexionar de manera crítica y no dejarme llevar por lo que ya está hecho, sino buscar otras formas de hacerlo y de mejorar. Creo que esto es clave para crear unos principios propios y una base necesaria para tener una confianza en tu trabajo y no dejarte llevar por las situaciones, personas o incluso el propio sistema educativo actual.


Por todo ello, considero que he ayudado a aprender mis compañeros a la vez que he aprendido numerosas cosas, pero me queda alguna espina clavada de haber podido finalizar más cosas que tenía/teníamos pensadas y por lo tanto me autocalifico con un: 9.

domingo, 17 de mayo de 2015

Cambio en sistema educativo

Comparto con vosotros el siguiente vídeo sobre el paradigma del sistema educativo, vídeo que vimos en una asignatura de clase y del cual realicé mi propia reflexión.

Este video me ha hecho reflexionar sobre el sistema educativo que existe. Centrandome solo en el que tenemos en España, parece obvio que algo no funciona. Cambian leyes, asignaturas, cursos casi cada cinco años. Y cuando crees que llegando a la universidad la cosa cambia, te encuentras con que cada año la prueba de acceso es diferente, que lo que antes se valoraba sobre diez, ahora es sobre catorce, o que incluso asignaturas ya cursadas en otros estudios no se pueden convalidar. Todo ello dirigido por un sistema en el que prima más lo económico que la educación. Partiendo de esto, se hace evidente que con tanto cambio la calidad de enseñanza disminuye considerablemente.



Siguiendo con lo económico de nuestra sociedad, en el video también se habla del cambio de mentalidad de los alumnos, ya que antes se inculcaba el estudiar para encontrar un buen trabajo en lo que te guste, y ahora el trabajo y el estudio no se garantizan nada. En mi opinión el problema no está en la situación actual, sino en esa forma de motivar a los alumnos, ya que se debería estudiar y trabajar para aprender más sobre las cosas, y que ese aprendizaje sea la única motivación y no se use solo como móvil para conseguir otras cosas.

En ese sentido, creo que el sistema de evaluación también es un fallo, ya que muchas veces se realizaran exámenes con una calificación final que en realidad solo te dice si sabes o no sabes cosas, sin utilizarlos después para aprender, saber lo que tienes mal o bien no para conseguir más nota la próxima vez, sino para saber más sobre el tema del que trate. El video también trata, aunque de forma muy rápida este aspecto de los exámenes, hablando de una estandarización de los alumnos.

Algo que me ha gustado del video, ha sido el simil de la escuela con una fabrica, ya que nunca me había parado a pensar en todas las características iguales que tienen, y sobre todo en el concepto de “cadena de montaje”, organizando a alumnos por edades a pesar de que hayan algunos más aventajados, como si de una fecha de fabricación se tratase. Y es que en la sociedad actual parece totalmente esa cadena de montaje…parece que se intente enseñar a los alumnos para conseguir ciertos trabajos, y de esa forma suplir a la gente que cada año se jubila. Así mismo, al ver este aspecto del video lo he relacionado rápidamente con la forma de acceso a la universidad, en la que directamente se habla de que una parte del selectivo se CADUCA cada dos años (y con esa palabra se refleja en la ley) como si de un producto se tratase.

Con esta mentalidad no se ayuda en ningún momento al desarrollo de la creatividad de los alumnos, a que aprendan cosas por sí mismos, y también que no siempre hay un blanco y un negro, que en medio pueden haber numerosos matices de grises que no seremos capaces de valorar bien con el sistema educativo actual. En el vídeo se habla del pensamiento divergente, de cómo los niños pequeños son capaces de hablar sobre todos esos matices de grises, y como con la edad disminuye hasta haber una sola respuesta correcta, un blanco y un negro, sin posibilidad de generar más respuestas correctas que ayuden al conocimiento y educación de los alumnos.

Creo que deberíamos centrarnos en la educación, dejar de lado los intereses económicos del país, para poder así formar personas con mentalidad critica y creativa, y no un mero objeto de fabricación.

Considero que este vídeo se trata de una forma de ayuda de posicionarnos en una idea de las que comentábamos en clase:

  •         Cambiar es imposible: ya que el vídeo habla de cambios arraigados a sociedades antiguas, ya de muchos años, y por ello difícil de cambiar,
  •       Hay que cambiarlo todo: el vídeo crítica la gran mayoría de aspectos del sistema educativo, haciendo entender que hay que cambiar todo.
  •    Los cambios se pueden imponer: al igual que hace el gobierno, interesándose en temas económicos.

En clase hablábamos de dos ideas más, las cuales no quedan reflejadas tan explícitamente en el vídeo: la idea de que el cambio es totalmente panificable, y la de que innovar es sinónimo de actividades, métodos y actividades novedosas.


Tal y como mostramos en clase, el cambio real supone esfuerzo y tiempo, pero no por ello debemos desistir, ya que en mi opinión, y sobre todo después de analizar el vídeo, es totalmente necesario realizar este cambio para asegurar un desarrollo personal y educativo de nuestros alumnos.


Me quedo con la frase: Hay tres tipos de personas en el mundo: los inamovibles, los movibles y los que se mueven

sábado, 2 de mayo de 2015

¿Qué prefieren los alumnos?

Al tratar el tema dos sobre la educación, se nos presentaba tres tipos de docentes: docente técnico, docente práctico reflexivo y el docente intelectual transformador. Seguro que al tratar en las clases teóricas y prácticas este tema, nosotros nos encasillamos en el tipo de docente que creíamos mejor por nuestros ideales o experiencias. Si bien es cierto que no existe un tipo de docente mejor que otro, y que incluso en diferentes situaciones un mismo docente puede actuar de forma técnica, práctica reflexiva o intelectual transformadora.

Al hacer esta reflexión interna en la que inevitablemente valoras mejor una actuación como docente que otra, surge lo más importante…¿cómo valora a cada docente los alumnos? Para ellos, ¿cuál sería la ideal?.

En diferentes artículos analizados no se trataba directamente esta cuestión, pero sí se planteaba qué tipo de docente era el ideal para ellos, y cuáles eran las características que se valoraban positiva y negativamente. En este sentido, en el artículo de Gutiérrez, M (2007), la muestra analizada valoraba positivamente los docentes con simpatía, competencia profesional, comprensión para los alumnos y buena relación con ellos. También valoraban positivamente la creatividad en las clases.

En el trabajo de Hendry, L.B. y Welsh, J. (1981) analizando la percepción que tenían los alumnos sobre sus profesores, se recalcaba al final la importancia a la relación entre profesores y alumnos, más allá de los aspectos técnicos de aprendizaje, ya que puede crear un curriculum oculto nada propicio para los alumnos y su convivencia. Se afirma que esta relación puede tener sus consecuencias a la hora de enseñar los aspectos técnicos del programa docente, por lo que se debe prestar mucha más atención a los mecanismos y procesos implicados en los encuentros entre profesor-alumnos.
Volviendo al artículo de Gutiérrez, M (2007) mencionado anteriormente, se llega a la conclusión de que se debe formar a los docentes para que sean capaces de crear un clima de aprendizaje más positivo, que ayude a los alumnos para progresar en las tareas que se proponen y que sean capaces de disfrutar del aprendizaje.

Al haber realizado este análisis vemos la importancia que tiene conocer qué aspectos valoran más positivamente nuestros alumnos en nosotros, ya que nos permitirá crear situaciones favorables al aprendizaje. Una vez conocemos esto, podemos elegir a qué tipo de docente nos acercamos más, incluyendo, ajustando y adaptando la elección a las valoraciones dadas por nuestros alumnos.




Gutierrez, M. , Plisa, C., y  Torres, E. (2007). Perfil de la educación física y sus profesores desde el punto de vista de los alumnos.). RICYDE. Revista Internacional de Ciencias del Deporte.


Hendry, L.B. y Welsh, J. (1981). Aspects of the hidden curriculum: teachers' and pupils' perceptions in physical education. International Review of Sport Sociology, 4, 16, 27-42.

sábado, 25 de abril de 2015

El movimiento (no) educativo y la sociedad.

El pasado miércoles, después de realizar y enseñar nuestros dípticos sobre el movimiento (no) educativo, realizamos un debate en los que una parte de la clase defendía que el movimiento era educativo, y otra parte defendía que el movimiento no era educativo.

Después de realizar este debate, hice mis propias conclusiones:

La primera de ellas: me di cuenta de que la pregunta ¿es el movimiento educativo? Puede resultar similar a una pregunta tan ambigua como… ¿es la vida fácil? Y la mejor respuesta que se puede dar es DEPENDE. Despende de qué vida, de quién la viva, y qué suceda en esa vida, igual que depende de qué movimiento, de quién realice ese movimiento y qué suceda mientras se realice. Por tanto, para mí, debatir sobre este aspecto puede enriquecernos de nuevas ideas y puntos de vista, pero se puede convertir en un debate infinito.

La segunda de ellas: aunque queramos plantear actividades educativas, y sigamos diferentes criterios para conseguirlos (como se muestra en el artículo de Arnold), siempre dependerá a quién va dirigidas y de las experiencias previas de estas personas. En la actividad física se dan situaciones ambiguas de analizar, en las que dependiendo de las personas se puede disfrutar realizándola o bien convertirse en una situación no placentera (y, por tanto, no educativa según Arnold).

La tercera: En clase la primera idea que surgió fue la de los estadios de (sobre todo) fútbol, en los que los espectadores insultan al árbitro, y en donde es habitual ver a jugadores pegándose entre ellos. Ahí, todos coincidimos en que hablamos de que el movimiento no puede llegar a ser educativo, ya que no transmite los valores moralmente aceptables. Otra idea que surgió de un compañero fue que, considerando el deporte en este caso solo a los jugadores, sin contar entrenadores ni espectadores (movimiento “puro”) el movimiento sí es educativo.  En mi cabeza en seguida surgió la imagen del creciente boom del running. Una persona, que nunca en la vida había corrido, se une ahora a la tendencia de salir a correr por la calle…lo que, según la idea anterior sería un movimiento “puro”. ¿Pero no constituye esto una forma de control social? ¿No ha influido de forma total la sociedad en la decisión de empezar a correr? ¿Se puede considerar que esta influencia en la sociedad constituye una estrategia de marketing para crear y vender nuevas marcas de zapatillas, ropa, pulsómetros, etc?.... ¿es, por tanto, educativo? Quizá sea enrevesado pensarslo, pero sin duda puede dar respuesta a si todo movimiento considerado “puro” puede ser educativo.

Por último, otro compañero utilizó el ejemplo de los estadios, para darle la vuelta al argumento, y expuso que, de darse esta situación, si el niño lo ve también puede tener una visión crítica, o bien a alguien que le haga ver que eso no se debe hacer. Por tanto, siendo así, el movimiento sí sería educativo. De aquí, extraigo que dependiendo del proceso de socialización realizado durante la vida, y de las personas que rodean a una persona, el movimiento puede llegar a ser educativo o no. Ante una situación aparentemente no educativa, si se es capaz de ver las cosas buenas y aprender de ellas resultará ser una situación beneficiosa y educativa. Si bien es cierto, que de niño no se puede llegar a ser capaz al 100% de tener esta visión de las cosas, se hará imprescindible el papel de otras personas para poder en un futuro aprender y ser educado en situaciones no ventajosas. En seguida, viene a la mente el papel de las familias, ya que constituye el primer agente socializador que se tiene en la vida. Pero otro agente socializador, el segundo en importancia en edad escolar, es el colegio y dentro de este nosotros como docentes podemos tener un papel importante e influir en que a pesar de que existan situaciones no educativas en la práctica de actividad física, nuestros alumnos puedan sacar ventaja de ellas y “darle la vuelta a la tortilla”.



La última idea la quiero plasmar con el siguiente video (#BecauseOfMom) en el que en el primer minuto, nuestra valoración puede ser que el movimiento no es educativo, ya que los niños sufren en cada caída y cada fallo, pero en el siguiente minuto y gracias al papel de sus madres, consiguen sus objetivos y se puede llegar a la conclusión de que el movimiento sí es educativo.


lunes, 6 de abril de 2015

Mal de escuela

¿Qué me ha parecido mal de escuela?

Si tuviera que comparar mi opinión sobre el libro con algo, sería con una montaña rusa. Al principio logró engancharme con sus primeras páginas. Me entusiasmó la historia que contaba el autor, y me pareció interesante la idea de que contara sus experiencias desde el punto de vista del zoquete, ya que nunca o casi nunca se tiene en cuenta la visión de las cosas de este.
Pasadas esas primeras 30-40 páginas, para mí el libro empezó a descender. Me parecían repetitivos algunos temas, y la forma de expresarlos no me resultaba tan clara como lo era al principio. Se metía en lenguajes demasiado enrevesados que te hacía divagar en la lectura, distraerte de lo que realmente quería decir y hacer que no le prestara mucha atención.

Lo bueno, como toda montaña rusa, es que a pesar de no tener nunca una subida tan grande como la del principio, sí tiene otras que hacía que me volviera enganchar al libro aunque fuese por pocas páginas.
Después de “bajarme” de esta montaña rusa, tengo la sensación de que es un libro que podría haberme aportado mucho más. Quizá por las expectativas que me hice al leer las primeras páginas, o todo el bombo que le estamos dando en la asignatura a este libro.



Me quedo con muchos fragmentos del libro que me han hecho comprender las distintas situaciones desde el punto de vista de un zoquete, de un profesor que no hace nada por remediarlo, de una madre desesperada y, sobre todo, del profesor que intenta no pasar la patata caliente a otros y se enfrenta a cada uno de sus alumnos con el ánimo de ayudarlos en una cosa u otra.


Recomendaría este libro, como he dicho, no porque me parezca un libro excepcional, pero sí porque puede aportar su grano de arena y ayudar a establecer unos principios de procedimiento propios y claros para nuestro futuro como educadores.


viernes, 6 de marzo de 2015

Algo más que rosa y azul


Tengo la gran suerte (aunque a veces sea una tarea dura) de enseñar e intentar EDUCAR a un grupo de niños entre 3-4 años. En general, desde que empecé con ellos, noté actitudes distintas entre chicos y chicas siendo ya tan pequeños como por ejemplo que las chicas no quisieran realizar tareas parecidas a fútbol, o que al contrario, los chicos no entendieran que se podía hacer más cosas con un balón que chutarlo.

Pero hace poco ocurrió algo que me hizo conectar del todo con aspectos vistos en la asignatura. Entramos en un periodo en el que hay que ir en bicicleta, y en su primer día me llamó la atención las diferentes bicis y protecciones que llevaba cada alumno. Las chicas, con bicicletas rosas, cascos de hello kitty  (o similares), y protecciones en la misma línea. Los chicos, con bicicletas negras o azules, con pegatinas de monstruos, y protecciones y cascos de superhéroes. De quince, no había ningún niño al que no se le pudiera atribuir su género en función de su bicicleta.

Me llamó la atención como, con solo tres años, se les inculcaba ya los habitus que rigen nuestra sociedad de una forma tan exagerada.


Mi sorpresa fue aún mayor, cuando antes de empezar la clase, la madre de un niño me cuenta que su hijo ha llegado tarde ya que estaban pintando la bici heredada de su hermana, que era rosa y ahora es azul, y que claro…no iba a usar una bicicleta rosa. Al tener esa conversación, pensé enseguida en lo tratado en clase, sobre la construcción de las ideas sobre el cuerpo. La madre, con toda su buena intención, intentó así que ningún compañero o familiar le pudiera juzgar por el color de su bicicleta.

En mi opinión, se lucha contra algo tan arraigado en la sociedad y en las familias que por mucho que se intente cambiar la concepción sociocultural del cuerpo, o que se intente inculcar otras concepciones por encima de la sociocultural, resulta casi siempre (casi) imposible. En las consideraciones finales del tema dado en clase, me quedo con la frase “Educar significa decantarse por aquello que consideramos mejor”… no creo que sea siempre tan fácil decantarse por lo que consideramos mejor y llevarlo después a la práctica.




Como anécdota, después de ver esta situación y también con el fin de mejorar su equilibrio, les propuse realizar un cambio de bicicleta con un compañero durante un tiempo de la clase… ¿imaginais con qué compañero/a intercambiaron sus bicicletas  los chicos, y con quién las chicas?

jueves, 19 de febrero de 2015

La libertad del movimiento



Tal y como hemos expresado anteriormente, nuestras primeras entradas individuales van a ir encaminadas a presentarnos y, según nuestra experiencia en diferentes ámbitos, a explicar lo que es el movimiento para nosotros. Cómo lo entendemos, qué nos transmite la palabra o por qué es importante el movimiento para nosotros.

Somos un grupo heterogéneo, dentro del mismo ámbito del deporte. Cada uno tiene su trayectoria pasada bien diferente y ello va a hacer que podamos dar diferentes opiniones y puntos de vista sobre el movimiento.
Dicho esto, mi nombre es Miriam Martí, y soy graduada en Fisioterapia. Fuera de definiciones y de lo que yo puedo entender como movimiento, quisiera hablar de lo que me transmite la palabra movimiento.

Para mí, la palabra movimiento lleva consigo la de  LIBERTAD. Y, según la RAE, los conceptos que más se ajusta a lo que quiero referirme son los siguientes:

(…)
2. f. Estado o condición de quien no es esclavo.
3. f. Estado de quien no está preso.
(..)

Como fisioterapeuta, he hecho prácticas, trabajado y compartido mi tiempo con personas a las que, de una forma u otra, les faltaba movimiento. Parálisis cerebral, amputados, hemipléjicos.... o simplemente un esguince de tobillo Todos ellos tenían en común un deseo. Querer moverse como antes (“solo” como antes), y no poder les resultaba fastidioso, sintiéndose presos, esclavos de su lesión. Por tanto, eran personas con falta de libertad.

Tratar con personas con esta carencia de libertad te hace valorar mucho más el movimiento…el querer ir a un sitio y poder ir; el querer saltar y poder saltar; algo tan simple como querer mover una mano para coger un boli y poder hacerlo. Te hace tener un privilegio que no se valora y parece normal, pero que no todos tienen.

En mi profesión resulta en ocasiones duro saber que estas personas no podrán tener el movimiento suficiente para tener la libertad de hacer cosas mínimas. Por ejemplo, resulta duro decir a una persona parapléjica que no podrá mover sus piernas, siendo dependiente de una silla de ruedas para poder desplazarse.

Pero no siempre todo es tan duro, y en la mayoría de ocasiones, y eso es lo bonito, es gratificante contribuir a devolver la LIBERTAD de MOVERSE a las personas. Que una persona amputada llore de alegría el primer día de la colocación de su prótesis. Que una persona hemipléjica te salude sonriendo, dándote una palmada en la espalda con una mano que hacía meses no movía. Que un jugador te dedique una canasta después de un largo esguince de tobillo…


Para mí, no hace falta haber estudiado Fisioterapia para que para eso. Creo que desde la EDUCACIÓN FÍSICA tenemos el gran privilegio de dar y enseñar LA LIBERTAD DE MOVERSE a las personas, más allá de enfermedades o lesiones. Educar en el movimiento puede resultar a veces duro, pero sin duda gratificante… ¿no creeis?